El colesterol

El origen del colesterol es en parte genético y en parte, alimentario. Pero sobre todo está sintetizado por el hígado. El peligro es que pueda depositarse en las paredes de las arterias, interrumpir el flujo sanguíneo y causar ataques cardíacos o cerebrales. 

A la vez, la utilidad del colesterol es importante, porque contribuye a la formación de sales biliares, vitamina D y de algunas hormonas sexuales y suprarrenales, entre otras funciones. Para bajar el colesterol malo hay que evitar las grasas y también:

  1. el hábito de fumar;
  2. la vida sedentaria;
  3. el consumo de café (eleva muchisimo el nivel);
  4. la ingesta de azúcar;
  5. la hipertensión arterial;
  6. la obesidad;
  7. el estrés emocional.

 

Durante la década de los setenta, se realizó, en la Universidad de Ohio, un estudio acerca de las enfermedades cardíacas; consistía en alimentar conejos con dietas ricas en colesterol, muy tóxicas, a fin de taponar las arterias de los animales y con ello reproducir el efecto que tendría una dieta similar en las arterias humanas. Comenzaron a aparecer resultados constantes en todos los grupos de conejos, excepto en uno, que, misteriosamente, mostraba un 60% menos de síntomas. Ningún aspecto de la fisiología de los conejos podía explicar su alta tolerancia a las grasas, hasta que se descubrió, por accidente, que el estudiante encargado de alimentar a estos últimos acostumbraba acariciarlos. Antes de darles de comer los cargaba amorosamente durante unos minutos. Y lo sorprendente es que este solo hecho les permitía a los animales resistir la dieta tóxica. Cuando se repitieron los experimentos, y a un grupo de conejos se lo trató en forma natural, mientras que otro era mimado, se produjeron resultados similares. Para decirlo una vez más, el mecanismo que causa tal inmunidad es del todo desconocido. Nos deja atónitos pensar que la evolución haya construido en la mente del conejo una respuesta inmune que pueda dispararse mediante caricias humanas.

Deepak Chopra, La curación cuántica.

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